¿Cómo nos afectan los Campos Electromagnéticos?
Los Campos Electromagnéticos (CEM) están presentes en nuestra vida cotidiana y se generan por el uso de la electricidad y de tecnologías inalámbricas. Dispositivos como computadoras, redes Wi-Fi, electrodomésticos, sistemas de telecomunicaciones y equipos electrónicos producen este tipo de campos, principalmente en forma de radiación no ionizante. La principal interacción reconocida entre los CEM y el cuerpo humano es el efecto térmico, es decir, el calentamiento de tejidos cuando la exposición es elevada. Este efecto es la base sobre la cual organismos internacionales han establecido límites de exposición para proteger la salud de la población
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Sin embargo, la comunidad científica continúa investigando posibles efectos biológicos asociados a exposiciones prolongadas, como alteraciones celulares, estrés biológico, cambios en el sistema nervioso y efectos sobre el descanso y el bienestar general. Estos estudios no buscan generar alarma, sino comprender mejor cómo el cuerpo responde a exposiciones continuas en entornos cada vez más tecnológicos. Factores como la intensidad del campo, la duración de la exposición y la cercanía a la fuente emisora influyen directamente en cómo los CEM pueden afectar al organismo. Por ello, adoptar medidas de prevención y precaución, como mantener distancia de los dispositivos, reducir exposiciones innecesarias y promover un uso responsable de la tecnología, es una práctica recomendada. Entender cómo nos afectan los Campos Electromagnéticos permite tomar decisiones informadas, convivir de manera más consciente con la tecnología y priorizar la salud y el bienestar en un mundo cada vez más conectado.
Efectos térmicos
Aumento de temperatura en los tejidos ante exposiciones intensas.
Cambios biológicos
Posibles alteraciones celulares o respuestas al estrés biológico.
Impacto en el bienestar
Alteraciones en el descanso, la concentración o el sistema nervioso.









